martes, 26 de agosto de 2008

My life III

Para intentar conocer gente empecé a chatear con mayor frecuencia.

Hablaba con muchísimos chicos, de todas las regiones del país. Sólo en plan de amigos, claro.
Me hice perfiles en miles de páginas de contactos, y conocí a alguien especial (al menos eso pensé).

Era un chico que vivía en mi misma comunidad, en un pueblo a unos pocos Km. de mi ciudad.

Empezamos a hablar a diario, hasta las tantas de la madrugada. Nos mandábamos fotos, bromeábamos, coqueteábamos.

Me estaba empezando a gustar y ni siquiera lo conocía. Muchos días me invitaba a salir o a tomar algo pero nunca acepté. Un día de primavera, no paraba de llover, era fin de semana y no tenía ningún plan. Fue entonces cuando acepté a quedar con él.

Estaba muy nerviosa. ¿Qué pensaría de mí? ¿Creerá que soy fea? ¿Le gustaré? ¿Y si me ve y me deja plantada? Mil dudas pasaron por mi cabeza, por supuesto todas respecto a mí. Siempre he tenido tan poca confianza en mí misma…

Por suerte no me plantó, incluso dijo que era mona. Fuimos a tomar algo. Me daba mucha vergüenza y estaba tan nerviosa que no paraba de hablar. Pasó la tarde y yo me moría de sueño. Me apoye contra la pared, cerré los ojos y cuando me di cuenta me besó. Fue un beso tierno, cariñoso. Al menos eso recuerdo, ya que tomé alguna copa de más para aliviar mis nervios acabé como una cuba. Menos mal que él tampoco iba sobrio del todo.

Llegué a casa muy ilusionada. Me gustaba, me encantaba, me hacía reír. Estaba en las nubes.
Hablábamos más que antes, quedábamos mucho, salíamos, íbamos a cenar….pero nunca volvió a besarme ni a tener una actitud amorosa conmigo. Me había convertido en una amiga como cualquier otra.

Pasaba el tiempo y las cosas no cambiaban.

De un día para otro me alejé de él. Le conté que me gustaba y que necesitaba espacio. No volvimos a hablar en meses. Dejé de salir por miedo a verle con otra chica, ya fuese amiga o novia.

Conseguí olvidarlo, no me costó mucho, pero otra vez me habían dado calabazas.
Fue entonces cuando perdí toda esperanza por encontrar el amor, por encontrar a ese alguien que con una simple caricia hace que te estremezcas.

Mientras mis amigas y compañeras siempre hablaban de sus nuevos novios, yo me limitaba a haber que escuchaba, no quería oír como el resto era feliz, y yo sufría en silencio por mi soledad.

Estaba hundida, no quise saber nada más de chicos. Pasó un año entero antes de que volviese a ser yo misma. Volví a vivir. Cuánto tiempo desperdiciado en sumirme en la desesperación, en la tristeza.

Empecé a pensar que siempre ha habido gente soltera, y no por ello es infeliz. Tenía mi familia, mis amigos, así que hice un esfuerzo y logré recuperarme.

No hay comentarios: